Espaguetis con panceta, brócoli y queso gorgonzola

Camera 360

Los espaguetis son los reyes de la cocina italiana junto con la pizza, dado que existen multitud de preparaciones distintas y combinan con todo tipo de salsas que puedan imaginarse.

Nos hemos decidido por esta combinación de panceta fresca de cerdo, una verdura nutritiva como el brócoli, y uno de los quesos más conocidos de Italia y de su gastronomía: el Gorgonzola.

Un queso azul elaborado con leche de vaca, que cuenta con Denominación de Origen propia. De los 3 tipos que existen (según su maduración), utilizamos el “Dolce”, más suave e ideal para salsas y cremas.

Ingredientes pastel:

500 gr. de espagueti fino nº 3
125 gr. de Gorgonzola Dolce
Un ramo de brócoli
400 gr. de panceta fresca de cerdo
200 ml. de nata líquida (para cocinar)
Aceite, sal y pimienta

Para 4 personas
Dificultad: Fácil
Tiempo: 25 minutos

Preparación de la receta

En cualquier preparación de pasta con una salsa o crema, lo recomendable es que la pasta marque los tiempos de la receta. Debemos incorporarla a la salsa (o servirla en la mesa) recién sacada de la olla y escurrida, sin dejar que permanezca tiempo reposando porque haremos que se nos pegue.

El Gorgonzola lo pondremos a temperatura ambiente por lo menos 30 minutos antes de utilizarlo, para que luego nos transmita todo su sabor y especial cremosidad.

La salsa: cortamos la panceta fresca en dados pequeños, salpimentamos al gusto y la salteamos en una sartén a fuego medio con un poquito de aceite. Queremos que nos quede tierna, así que en cuanto se vaya haciendo por todos los lados ya incorporamos la nata.

Dejamos que se vaya cocinando poco a poco, removiendo de vez en cuando para que no se nos pegue. Al pasar 5 min. añadimos el queso Gorgonzola cortado en taquitos y con un utensilio de madera ayudamos a que se vaya incorporando a la salsa. Ponemos a fuego bajo para que la salsa adquiera una textura casi cremosa. En unos 10 min. debería de estar en su punto.

Mientras se va haciendo la salsa, nos ocupamos del resto de ingredientes.

 

La verdura: Comenzamos lavando el brócoli y lo cortamos en ramitos, dejando un poco de tallo junto con la flor. Ponemos a calentar agua en una olla grande, que vamos a utilizar para cocer  tanto la verdura como la pasta. La recomendación general es poner un litro de agua por cada 100 gr. de pasta, de esta manera los espaguetis se cocinaran mejor y minimizamos el riesgo de que se peguen entre ellos.

Cuando comiencen los primeros borbotones del hervido, echamos el brócoli a cocer durante 5 minutos. Es importante no pasarse en el tiempo de cocción para que la verdura también nos quede “al dente”.

Lo retiramos de la cazuela y lo introducimos en un recipiente con agua fría y un poco de hielo. Este “truco” hará que mantenga un color verde intenso y no se pase de cocción con el calor que trae de la olla. Pasados 2-3 minutos lo retiramos del agua helada y reservamos.

 

La pasta: La misma agua de cocer la verdura, la llevamos a ebullición y añadimos un puñado generoso de sal (10 gr. por litro). Cuando cuelva a hervir añadimos la pasta y ayudadmos a que los espaguetis se vayan incorporando por igual al agua. Para el tiempo de cocción, como cada tipo de pasta y cada marca es diferente, lo mejor es guiarnos por lo que pone el envase.

En nuestro caso son 8 min. Queremos conseguir la textura “al dente”, es decir, que esté cocida por el exterior y un poco dura en la parte interior. Ofrece cierta firmeza al probarla.

En ese momento la escurrimos bien y la incorporamos a nuestra salsa. Removemos bien para que se integren bien los sabores de la salsa con los espaguetis.

El toque final: justo antes de servir a la mesa, cortamos en trocitos el brócoli que teníamos reservado y esparcimos sobre la pasta caliente. Tendremos un contrate entre la suavidad de la salsa y la verdura más dura y crujiente en boca.

 

El queso Gorgonzola

El origen de este queso italiano se sitúa en la localidad de Gorgonzola (cerca de Milán), aunque en la actualidad se producción se extiende por las zonas del Piamonte y Lombardía.

Es un queso elaborado con leche de vaca entera y pasteurizada. Como apreciamos en su aspecto, interviene en su maduración un hongo llamado “penicillium glaucum”, la cual se realiza en cuevas y dura aproximadamente  tres meses.

Podremos encontrar tres tipos de Gorgonzola en función de su maduración: el Bianco, más tierno; el Dolce, más suave; y el Piccante, con un sabor más fuerte.

El gorgonzola es cremoso y untuoso, de cuerpo color blanco pajizo salpicado de pequeños grumos de moho verde azulado. Su sabor es muy característico, fundente y mantecoso al paladar. Perfecto para untar en pan y elaborar todo tipo de salsas o cremas.

Cuenta con Denominación de origen protegida para preservar su garantía de calidad. Debemos buscar el logotipo “g” en su envase para certificar su procedencia.

 

Para conocer en profundidad esta variedad de queso podéis visitar la web de GorgonzoLab, amparada por el Consorzio di Tutela del Formaggio Gorgonzola.

 

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