Crema de verduras. Mucha salud y poco gasto.

 

Tras las fechas y comidas navideñas, los propósitos son siempre los mismos: comer sano y gastar poco. Esta es una receta que encaja a la perfección en esos “sueños personales” de cada mes de enero.

Con unas cuantas verduras y hortalizas de temporada, y una sencilla elaboración, obtendremos esta deliciosa Crema de verduras, que nos ayudará en la ardua labor de quitarnos esos kilos navideños de más.

El equipo ganador

Para lograr un equipo ganador y asegurarnos el éxito, nos hemos dado una vuelta por el mercado del barrio y nos hemos traído a casa unas verduras de temporada, muy sanas, nutritivas y a buen precio. En concreto, una de ellas es muy peculiar, el Romanescu o romanesco, así que contaremos algo más de ella al final del post.

Ingredientes:

Romanescu
Brócoli
2 patatas medianas
1 cebollas mediana
2 zanahorias grandes
1 puerro (parte blanca)
200 gr. de calabaza
250 ml de leche
3 quesitos Light (bajos en grasa)
Aceite de oliva virgen extra
Sal

Para 6 personas
Dificultad: fácil
Tiempo: 40 min.

Preparación de la receta

 

El primer paso siempre que trabajemos con verduras y hortalizas es lavarlas bien y repasarlas para quitarles las partes estropeadas o “feas”. Os detallo el trabajo con cada una de ellas:
El brócoli: separamos los ramilletes y cortamos cada uno dejando solamente un poquito de tallo.
El romanescu: su estructura es similar al brócoli, por lo que realizamos el mismo proceso. No usaremos las hojas verdes que recubren los ramilletes.
El puerro: nos quedaremos solo con la parte blanca. Picamos en rodajas.
La cebolla: la pelamos y cortamos en juliana.
La zanahoria: pelamos la parte exterior y cortamos en rodajas.
La calabaza: cortamos una rodaja gruesa de unos 3 cm y picamos en dados.
Las patatas: las pelamos y cortamos en dados.

Utilizaremos una cazuela/olla  alta para elaborar la crema. Comenzamos vertiendo una lámina de aceite de oliva y a fuego medio vamos sofriendo la cebolla y el puerro. Salamos para ayudar a que suelten un poco de agua y así evitamos que se nos quemen.

Tras unos 10 min, incorporamos la zanahoria y la calabaza. Cocinamos un par de minutos mezclando con el puerro y la cebolla para que vayan integrándose los sabores. En este punto, añadimos los ramilletes de brócoli y romanescu, y echamos agua (puede ser caliente para ganar tiempo) hasta cubrir las verduras.

Subimos el fuego y en cuanto comiencen los primeros borbotones, bajamos a fuego medio y añadimos las patatas en dados. Salamos a nuestro gusto. Dejaremos cocer 20-25 minutos, hasta comprobar que las verduras están en su punto óptimo de cocción. Esto lo sabremos si con un cuchillo o tenedor podemos cortarlas con facilidad.

 

Terminada la cocción, escurrimos el agua -que podéis aprovecharla como caldo de verdura- pero dejando un poco (como medio vaso) en la cazuela. Añadimos la leche y removemos para que se integre al resto de ingredientes.

En cuanto coja temperatura (seguimos a fuego medio), añadimos los quesitos light (con bajo contenido en grasas) en trozos, que con el calor del líquido se fundirán con facilidad. Cocemos todo junto unos 10 min. y aprovechamos para probar como está de sal, sino rectificamos.

Retiramos del hornillo, dejamos que atempere unos 5 min. y trituramos con la batidora (velocidad media). Conseguiremos una textura cremosa y suave, con un intenso sabor a verdura. Para decorar en el emplatado hemos tostado en la sartén unos cubos de miga de pan de bolla.

El romanescu o romanesco

Esta peculiar verdura salta a la vista en cuanto la vemos, debido a su llamativa forma y color. Es poco común su consumo y su presencia en los mercados españoles.

El romanescu o Brassica oleracea es un híbrido de brécol y coliflor, siendo su origen en la Italia del siglo XVI. Allí se llama “cavolfiore romanesco”, es decir “coliflor romana” porque es típica de esta región italiana. El romanesco es también un dialecto del italiano hablado en Roma y provincia. Aquí en España empezó a conocerse allá por la época de los 80.

Es característica de los meses de invierno, y se encuentra en los mercados principalmente de noviembre a enero. Posee unas cualidades nutricionales excelentes.

Se considera una buena fuente de fibra, vitaminas, minerales y en concreto su contenido en vitamina C es mayor que el de otras muchas verduras.

En cocina, admite una gran versatilidad de preparaciones: cruda en ensalada, hervida, al vapor, al horno, cocido o con queso gratinado.

Finalmente, os dejo un paso a paso en fotos del proceso completo de esta Crema de verduras:

 

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8 comentarios

  1. Hola, sólo quería decirte que la verdura que tu llamas ‘romanescu’, aquí en Italia se llama ‘cavolfiore romanesco’, es decir ‘coliflor romana’ porque es típica de esta región italiana. El romanesco es también un dialecto del italiano hablado en Roma y provincia.
    ‘Romanescu’ parece un nombre rumeno mas que romano, aunque imagino que no habrás sido tú la que le ha puesto el nombre en España. Pero bueno, también quería decirte que me gusta mucho tu blog y las recetas que he visto hasta el momento.

     
    • Ni mata ni engorda

      Hola Rosi. La verdad es que aquí en España unas personas le llaman “romanescu” y otras “romanesco”, por lo que no está la cosa muy clara.
      Muchas gracias por la info y con tu permiso la integraré en el post.

       
      • Encantada de haberte sido útil. Ahora la receta es super completa, buenísima y llena de información. Yo creo que es muy importante que las personas se informen bien sobre lo que comen. Sería estupendo que nos convirtiéramos en consumidores críticos, responsables y bien informados.
        Yo también tengo un blog, no de recetas, pero también se habla de comida. Si te apetece hacerme una visita, me encuentras en Rosishomemade.blogspot.it
        Se llama My Ethio Blog.
        Ah! vivo en Italia pero soy una gallega trotamundos.

         
  2. jorge cachaldora

    Las verduras de invierno son mis favoritas, no sólo por el sabor y la textura sino también por las posibilidades que te dan en la cocina. Como aportación, y para el que le guste, le añadiría una rayadura de jenjibre al final de la cocción. Muy poca cantidad para no estropear el plato.

     
  3. En primer lugar desearte un feliz año nuevo asi como que todos tus sueños se cumplan .,la crema de verduras espectaculaaaar ,tomo nota porque el romenescu siempre lo he tomado cocido junto con coliflor y brecol con un refrito de pimenton y ajo .
    Con lo que nos gustan a mi hijo y a mi y no se me habia ocurrido hacer una crema.
    Con tu permiso tomo nota seguro esta de muete relenta.
    Bicos mil wapo.

     
  4. jacqueline

    Hola : Que delicia de sopa la hice pero sin el romanescu. aca en colombia no se consique, la verdad, hasta ahora lo veo por primera vez en esta receta.
    gracias por la receta

     
  5. Daniela

    Buscando recetas de sopitas y cremas encontré esta … soy de Chile y jamás había visto el romanesco ….. haré la receta sin él, ojalá que quede rico, está empezando a hacer frío y necesito comidas para calentar mi cuerpo!
    Un abrazo =)

     
    • Ni mata ni engorda

      Hola Daniela. El romanescu lo hay por aquí pero solo en algunos meses del año. Haz la receta sin él e incluso puedes sustituirlo por alguna verdura de ahí que te guste. saludos

       

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