Conservas caseras de tomate natural

Unas conservas de tomate natural vienen muy bien para tenerlos siempre a mano para nuestros platos de diario, para el sofrito, para una salsa, para unas tostas, etc. Nuestras conservas nos ahorrarán tiempo de elaboración e incluso nos sacarán de algún apuro cuando tengamos que preparar algo rápido en la cocina.
Estamos en temporada de buenos tomates, por ello podemos aprovechar para comprar unos cuantos kilos en el mercado o en la frutería del barrio y elaborar estos botes de conserva.
Ingredientes:
5 kg de tomate natural maduro
Agua
Aceite de oliva
Botes de cristal
Dificultad: fácil
Tiempo: 50 minutos
Preparación de la conserva:
La cantidad de tomate queda totalmente a vuestra elección, nosotros hemos preparado unos cuantos kilos pero cada uno lo puede hacer según sus necesidades. Podéis hacer estas conservas también el resto del año, aunque en estos meses de verano es cuando los tomates están en su esplendor.
Para los botes de cristal, hemos reutilizado los que vamos “gastando” en casa y que vamos guardando en una caja. Ya sabéis que además de tomates, podéis embotar una gran variedad de productos naturales.
Yo también lo hago con pimientos asados, judías, grelos, pepinillos, etc. Otra opción es comprar unos botes en algún bazar o ferretería, suelen tener mucha variedad y con tapas decoradas.
Esterilizamos los botes: comenzamos por escoger los botes de cristal que vamos a utilizar y comprobamos que las tapas encajan y cierran perfectamente. En una olla grande con agua caliente sumergimos los botes y las tapas, llevamos a ebullición y los dejamos unos 5 minutos en el agua hirviendo.
Retiramos, los dejamos enfriando y luego los secamos bien. Las tapas las reservamos en el agua hasta el momento final del proceso.
Preparamos los tomates: Lavamos muy bien los tomates y les quitamos las hojas que puedan aportar. A cada tomate le hacemos un corte en cruz en su parte inferior (esto nos facilitará el posterior pelado de la piel), y los escaldamos en agua hirviendo durante 1 minuto, retiramos y los ponemos a reposar en agua fría.

Una vez los tenemos templados, a una temperatura que nos permita manejarlos, pelamos la piel a los tomates comenzando por el corte en cruz.
Les quitamos con un cuchillo la parte superior donde iban las hojas y repasamos para que no les quede ninguna parte dura o estropeada.

Proceso de embotado: cortamos los tomates en mitades, los escurrimos para retirar el exceso de agua, y los introducimos en los botes apretando bien para que no quede aire.
Una vez llenado el bote, rellenamos con un poco de aceite de oliva hasta que quede a ras del tomate. Esto hará que se conserven mejor y más tiempo.
Cerramos fuertemente los botes y los introducimos (en vertical) en agua caliente, procurando que queden unos 2 dedos de agua por encima de las tapas.
Para que no se golpeen os recomiendo colocar un paño de cocina entre ellos. Los mantenemos al baño maría durante unos 30 minutos para que queden cerrados herméticamente.

Los dejamos enfriar unos 10 minutos en el agua y reservamos sobre un paño de cocina hasta que enfríen por completo. Terminado el proceso, se guardan en un armario o despensa que sea un lugar fresco y seco.
Estas conservas caseras de tomate natural aguantarán perfectamente varios meses. Cuando abráis el bote escucharéis un característico “pop” que indica su estado óptimo de conservación. Una vez abierto y utilizado, os durará unos 3-4 días en el frigorífico.
Os dejo un paso a paso de fotos de este proceso de elaboración de conservas caseras:











